viernes, 27 de febrero de 2009

Sin sueño

Aún despierto te sigo soñando, inevitable sería querer dejarlo. Porque queriendo me ato a tu recuerdo con alambre de espino; escuecen las heridas sangrantes pero más duele sólo poder imaginarte calcada en la retina de mis ojos. He recorrido a ciegas cada línea de tu cara buscando algo que enturbie su perfección, algún indicio de mortalidad que destrone tu divinidad envolvente y te acerque a mí; robar la claridad reflejada en tu piel broncina me resulta imposible en la oscuridad de mis tinieblas.

El cielo, testigo queda, de cuantas tierras secas arañé con las manos atadas buscando tus raíces húmedas para calmar la sed, gotas de agua transparente reposadas en los labios. Lunas menguantes han visto nacer ríos salados de pequeñas lagrimas vertidas al compás de un corazón latente, triste y desconsolado. Pactado en el ardor del sol las marcas negras que dejaron palabras que nunca pudieron romper el candado de mi boca traicionera.

El tiempo se encargará de consumir las pocas células de este cuerpo ahora inmóvil que olvidó caminar; los pasos robados hacen difícil seguir la senda que marcaste. Sólo en el clamor del sueño la vida se pinta tornasolada y fácil es recordar los acordes de la música suave de tu risa; el ritmo febril que agita tu cuerpo y aclara las aguas turbias. Aún despierto te sigo soñando, inevitable descolgarte de mi sonrisa.

sábado, 14 de febrero de 2009

San Valentín... si, ya.

Amigo Valentín:

Te parecerá raro que te escriba porque supongo que no es muy común que alguien se dirija a ti. No eres Papá Noel o los Reyes Magos para que alguien tenga la necesidad de escribirte una carta. Pero bueno, yo si la tengo. A ver. Te escribo porque quiero pedirte que me hagas un pequeñito favor, vamos, a modo de compensación por todos estos años. Mi petición es muy sencilla: si no eres capaz de encontrarme una pareja que me complemente haz el favor de no restregármelo por las narices.

¿Qué no entiendes lo que quiero? No te hagas el sueco, que sabemos que eres muy español -aunque claro, conociendo a los funcionarios del estado, no sé de que me quejo. Pues sí, estoy harto de ver como se me ponen los dientes largos observando cómo los demás disfrutan de algo que yo no tengo. ¿Qué por qué no me lo trabajo más? Eso quisiera pero sería todo más fácil si no me pusieras la zancadilla. ¿Acaso hice algo en una vida anterior?

No sé para que me esfuerzo en quejarme. Tú seguirás haciendo lo que te de la gana. Seguirás jugando con el corazón de la gente -incluido el mío- y viendo como la desesperación llega a sus vidas. Si se trata de alguna diversión por parte tuya, estoy harto ya de jugar. Y si es que le debes algún favor a tu colega Destino... en fin.

Yo no es por presionar pero ponte las pilas y haz algo. No quiero seguir viviendo esperando que algún día te dejes ver por aquí. No te extrañes si cuando, por un casual, vienes ya no esté esperándote. Pues eso. Que por el momento aquí me tienes, esperando. Pero no tardes, aún tengo vida por disfrutar y no quiero desperdiciarla. Si no eres capaz, házmelo saber cuanto antes.
Un saludo.

P.D.: Cómo algún día te vea por la calle y mi nombre no esté en tu lista... no hay Dios que te libre. ¡Zasss, en toda la boca...! ¡Y con la mano abierta! Estas advertido.

viernes, 6 de febrero de 2009

Aire


Alguien me canta susurrando al oído. Es una nueva canción que acaricia mis sentidos. Suave tintineo de fondo y letras que inspiran... un suspiro.

Curioso tema que me invita a la intimidad... un abrazo. Ahora, aquí en la oscuridad de mi habitación... tengo ganas de bailar abrazado al aire dejándome llevar por su melodía. ¿Es un vals? Puede.

Vientos, percusión... un piano. Poco hizo falta para tan dulce tema. Gracias niña azul.

jueves, 5 de febrero de 2009

Un pétalo en la flor

Parece que fue ayer cuando, por primera vez, me abriste tu linda mirada.
Hoy te vuelvo a mirar -nunca me canso- y entiendo lo que me dices.
Has crecido en tan poco tiempo que me resulta difícil pensar que haya pasado un año. Un año.
Quiero reír, bailar, celebrar que hoy estoy contigo y rezo por que siempre sea así.
No podría pensar lo que sería una vida sin ti. Ahora no. No.

Me aceptaste en tu mundo y ahora no hay forma de que pueda salir de él. Te quiero.
Te entregué todo lo mío y lo guardaste bajo llave dentro de burbujas de cristal azul.
Pídeme lo que quieras, ya lo sabes. Todo tuyo fui, soy y seré. No hacen falta más palabras.
Sólo te pide que sigas creciendo ante mí, ante mis ojos. No pido nada más.

Vivirás la vida que te corresponde y seré testigo, como hasta ahora.
Seguiré mi vida tras tus pasos ofreciendo mis manos para que te apoyes. No las sueltes nunca.

Déjame contarte un secreto. Me ha dicho el sol que contigo es más feliz y calienta más.
Todas las estrellas, celosas, insisten en brillar más por querer compararse a la luz que desprenden tus ojos.
La luna se ofreció para acunarte los días que no estuviera contigo. Fue un pacto secreto.
Me cuentan las flores que desde tu llegada, para ellas siempre es primavera. Son felices.

Desde aquí te quiero felicitar. Lo has conseguido, has logrado llegar. Y nada cambia.
Te esperan más, muchos más. Pero ninguno como éste.
Hoy podrás alzar tu pequeño dedo y presumir que ya lo tienes. Uno. Tienes uno.

Hoy soy un poquito más feliz. Mi flor de invierno está creciendo.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Anuncios clasificados

SE BUSCA corazón. Desapareció hace algunos días, sin avisar, sin dejar rastro. Si quiera una triste nota. Seguramente se cansó de esperar y salió a buscar lo que quería pero todavía no ha vuelto. Nadie sabe de su paradero ni de su estado. Quizá haya dejado de latir.

Si alguien sabe de su paradero, por favor, hacedmelo saber. Hace tiempo que lo echo de menos.

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SE OFRECE beso desubicado. Contrato de por vida y listo para entrar a vivir. Totalmente amueblado; está decorado en tonos de ternura, pasión, alegría y algún que otro tinte de sarcasmo. No hay precio a convenir, es totalmente apto para cualquiera que sepa apreciarlo y esté dispuesto a cuidar de él.

Si estas interesada, llamame. Pondré flores bonitas para recibirte.

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SE VENDE abrazo por no poder atender. De construcción semi-nueva presenta algunos desperfectos por la falta de uso. Todo interior, goza de luz propia y aspecto agradable. Perfecto para una sola persona: no se sentirá en soledad, es bastante acogedor. Su cálido ambiente le envolverá desde el principio por lo que no pasará frío por las noches. Todo él son ventajas. No pierdas tú oportunidad.

Ésta oferta está abierta a largo plazo. Si tiene alguna duda, consúlteme.

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REGALO un sueño. Almacenado desde hace tiempo y en perfecto estado esperando a alguien que pueda cumplirlo. El único requisito que se necesita es estar dispuesta a compartirlo. Si crees que estas capacitada, envía tu perfil y estudiaré tus referencias. Abstenerse curiosas.

martes, 3 de febrero de 2009

Erase una vez... un alma humana.


Me permito la extravagancia al mencionar de nuevo las alas. He aquí una particular visión del alma humana... (leyendas, dichos o hechos... quién sabe).

“Antiguamente se decía que los primeros seres de la tierra tenían alas: un par de blancas alas, grandes y emplumadas. Era un don que se les había concedido para que pudieran alternar entre el cielo y la tierra y así pudieran gozar de toda la creación. Eran ángeles. Pero éstos, ciegos por la vanidad, exigieron a Dios que se les otorgara la perfección que se merecían -se consideraban imperfectos al tener que usar alas para alcanzar el cielo.

Dios, horrorizado por la imperfección que había visto en su creación, decidió despojar a los ángeles de todos sus atributos. Éste dividió a cada ángel en dos convirtiendo cada mitad en un hombre y a cada hombre le correspondía una de esas alas, el alma -recuerdo de la divinidad perdida.

Los ángeles, al verse desprotegidos por Dios, apelaron a su extenso amor rogando que se les perdonara todos sus pecados. Desde entonces los ángeles han vivido como mortales en la tierra, aprendiendo de sus errores y pagando con el trabajo.”


Sigo divagando...

“El ángel, al echar de menos su otra mitad, comprende lo mucho que había perdido. No había sido creado para gozar del don de Dios, había sido creado como muestra del amor de Dios por la vida. De ésta manera, cada hombre intenta buscar la otra mitad que le complementa: su alma gemela. Así, una vez reunidas sus alas, poder alzar el vuelo y experimentar la misión que se le había encomendado: amar la vida del otro.”

“De esta y otras historias se deduce también el dicho de que cada persona tiene un ángel de la guarda (o custodio) que vela por él y le sirve de guía. Otras historias dicen que aquel que no es capaz de encontrar su alma gemela nunca experimentará el amor. Podrá amar, pero no será el amor verdadero.”

Yo anhelo mis alas. Hagan sus apuestas...

domingo, 1 de febrero de 2009

Las alas de un ángel

Hoy he ido al mercado, he visto unas alas y las he comprado. Suena ridículo pero así ha sido.

Ayer en un día de compras buscábamos el disfraz perfecto para Bea -celebraba su cumpleaños por la noche- así que, con la economía que nos podíamos permitir, nos abalanzamos sobre un bazar chino. Allí había expuesto una serie de artículos de carnaval -perfecto, era lo que buscábamos- así que rebuscamos lo que posiblemente sería lo ideal para ella.

En un principio escogimos una diadema de murciélagos rojos brillantes -iba perfecto con su personalidad- pero pronto descubrimos algo, que para mí, despertó un gran interés.

Detrás nuestro había expuesto una pequeña montaña de alas de ángel de un tamaño más bien pequeño. Habría que ver como se abrieron mis ojos ante tal descubrimiento. Algo que había soñado toda la vida se encontraba delante de mis narices. No dudamos ni un instante en cual sería el disfraz que compararíamos para Bea: una diadema con aureola incorporada y, como no, unas alitas de ángel.

Ambos sonreímos y gozábamos -me encontraba con Ana de compras- de haber encontrado los complementos ideales para Bea. Así que una vez decidido, nos dirigíamos a caja cuando algo en mí no pudo resistir la tentación de volver hacia atrás. Eran esas alas algo tan sencillo y a la vez tan perfecto que quise comprar unas para mí. Una idea infantil y disparatada pero siempre me había imaginado teniendo unas grandes alas con plumas de un blanco cegador, despegarlas al aire e iniciar el vuelo.

Sí, era un sueño imposible que en ese momento se podía cumplir -en parte, claro. No eran las alas que yo siempre hubiera querido, pero eran alas. Esas alas representaban para mí la la libertad que siempre he querido, poder ir y venir a mi antojo. Sentirme como un ángel es, quizá para mí, el máximo representante de la libertad humana.

En fin. Al final Ana y yo nos compramos un par también. Ya, es una gran tontería. Pero era mi ilusión. Ahora puedo presumir de tener unas alas. Y por qué no, creer que soy libre cada vez que me las ponga.