viernes, 23 de marzo de 2012

Tiempo de helados...


Casi puedo oler el tiempo de los helados. Todavía lo recuerdo cuando apenas abandonábamos la niñez; tú en tu ventana y yo en la mía, esperando la señal para encontrarnos al pie de tu escalera y dibujar las nubes con el índice al aire, tumbados sobre la hierba fresca y mirarnos en silencio por miedo a decir lo que la edad no nos permitía contar... El aroma a vainilla en la comisura de tus labios -tu sabor favorito, ¿lo recuerdas?- y acabar con el pelo y la ropa manchados, girar una y otra vez muy rápido hasta caer mareados, cerrar los ojos y buscarnos el uno al otro sin levantarnos; siempre ganabas tú, siempre me dejaba vencer.

martes, 20 de marzo de 2012

Closer...

Tan cerca estaba que podía columpiarme en sus pestañas. Tan cerca estaba que su respiración chocaba contra mi cara. Tan cerca estaba que mastiqué cada palabra suya. Tan cerca estaba que noté correr la sangre en sus labios. Tan cerca estaba... que guardé silencio por su indiferencia.

martes, 6 de marzo de 2012

Flaco...


Siempre me dices lo mismo y al final acabamos igual. Mientras te lo piensas, deja que vaya quitándote la ropa; la mía se quedó en la puerta cuando llegué.