miércoles, 29 de febrero de 2012

La tristeza...


La tristeza hoy me viste con su piel, como a todos, como a los tuyos. Porque no hay peor traje que el que aprieta el pecho y te asfixia hasta que te hace llorar, el que reviste los bolsillos con agujas que se clavan en tus manos que duelen, el que abre tus costuras y te hace sangrar hasta que te duermes sobre tu propia pena. Y no sanan.
La tristeza corta mi alma pequeña, la estira hasta rasgar y la vuelve a coser con pespuntes afilados, pequeños, negros, lentos... Se abotona en el centro del estómago y te lo anuda hasta la boca; no quiere salir, no te deja hablar.
La tristeza sólo sabe susurrar que nunca debiste irte. Nunca.




Siempre en mi recuerdo. Siempre en mi corazón.

D.E.P.


2 comentarios:

Jose Roda dijo...

Bonito, pero triste...

Ernesto Quiroga (Connie Marchante) dijo...

Ojalá nunca hubieras tenido que escribir esto. Ojalá no tuvieran tanto sentido estas palabras. Te acompaño en el sentimiento.