jueves, 5 de agosto de 2010

Entre flores...

Le encantaba caminar entre las flores, decía que era el momento que más disfrutaba cada día; a cada casa de su pueblo, flores adornando sus puertas. Sus ojos sonreían cuando contemplaba ese irisado escaparate que al alba despertaba... era feliz y se dejaba llevar por ese aroma tan vital. Sentía como si pudiera soñar, dejarse a la imaginación y creer que volvía a ser la niña que una vez corrió por extensas praderas verdes salpicadas de rojo amapola. Tanto navegaba en sus recuerdos que olvidaba cuando acababa el día y al caer la noche le asustaba revivir que tan frías resultaban las madrugadas, sobre todo la última vivida. Aún así era consciente que la mañana siguiente se iniciaría en el punto de partida, que las flores volverían a pintar su pueblo, que respirar ya no dolería y que más allá de las puertas grises del cementerio, su vida sería entre colores.

Texto resubido