jueves, 19 de noviembre de 2009

Asfalto mojado...


   Sus ojos pestañearon y a continuación un cielo gris lloraba sobre sus hombros. Como papel mojado su cuerpo iba transformando su solidez; se iba diluyendo en los charcos que a su alrededor se formaban. Como una muñeca rota. El mundo se deshacía en cada suspiro que exhalaba y apenas un pulso débil la conectaba con la vida. Inmóvil sobre su lecho de asfalto contaba los pies de quienes se acercaban hasta su orilla; eran ojos ajenos los que miraron sus pupilas empapadas... una sonrisa tranquilizadora... una punzada en la espalda...luces claras... la oscuridad. Antes de dejarse llevar por el sueño pudo escuchar trompetas celestiales en sus oídos. Tal vez la ambulancia.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Por qué dos relatos seguidos de un accidente en la calle? Has visto algo parecido últimamente?

Shaker dijo...

Querido Anónimo... Oo

Nada más lejos de la realidad. Sencillamente se te ocurre una historia y a raíz de ese tema surgen muchas otras. Sencillamente ha sido coincidencia.

Gracias por tu aporte.

P.D.: me ha quedado un poco cursi, ¿no?

Anónimo dijo...

Un poco, pero bueno, siempre es agradable leer tus historias, aunque sea desde lejos y una ventana nueva cada día.
Encantado señor Shaker :)