miércoles, 7 de octubre de 2009

Bajo las farolas de ciudad esmeralda...


La imagino recorriendo sus calles adoquinadas, evitando tropezar con los bordillos para no clavar sus rodillas en la humedad de sus aceras. Recordé que compró unos zapatos nuevos para la ocasión, resignada a sufrir el calvario de los tacones pero con la firme convicción de hacerlos sonar tras sus pasos. Y eso que nunca le gustó dejar huella por dónde pasaba.
Bajo una noche estrellada y envuelta en capas de algodón, imaginará que las luces iluminan el camino que ha de seguir hasta llegar a la más alta, aquella que sin inclinarse la observa desde el cielo. Mirará hacia arriba con la esperanza de verla sonreír y, así, poder reír también con ella. Los caballeros la saludarán a su paso y las señoritas envidiaran su presencia; hizo bien en elegir aquellos tacones, aunque todavía siguen doliendo.
Imagino que paseará por los campos asfaltados de la ciudad, que por estas fechas, habrán vestido el suelo con el marrón de sus hojas secas. Corre y no se cansa; a cada nuevo giro de cabeza sus ojos tropiezan con la belleza, piedras del pasado que inertes sobreviven al presente. Bajará su mirada, escuchará los sonidos y dejará que sus canciones la envuelvan en ese halo mágico que sólo tiene ese lugar. Mientras tanto sus pies cansados pedirán una tregua, razón de más para que el cielo siga llorando -aunque no siempre-.
Pasa y repasa; quiere recordarlo todo y no olvidar nada. La frescura del gentío cosmopolita impregnará su piel y disfrutará con la sensación de haber vivido su momento. Y por qué no, también podría imaginar que a su regreso sus ojos, tal vez también sus manos, brillen colmados con la luz de un corazón comprometido.

4 comentarios:

Campanilla dijo...

Por muy poco que tenga de mí este relato,

GRACIAS.

trescatorce dijo...

¿Pero cuantas nos vamos a Paris este puenteee???!!! al final happy luck..arreglá pero informal XD!

un beso,ya enseñaré fotos.. ^^

Anónimo dijo...

De todos modos la ciudad esmeralda es Sidney, no Paris XD

trescatorce dijo...

Eso es por que no has ido a Paris...